¿Galgos o podencos? ¿Tú que dices?


Tratar de descubrir el fenómeno que devora a  nuestra sociedad que para simplificarlo, en el día a día, no hace falta más que decir que cada vez cuesta una barbaridad llegar a fin de mes. Creo, que fijar el colofón en indagar  con pelos y señales y sus matices correspondientes describiendo la flora y la fauna de todo lo que nos rodea conduce a una perdida de tiempo, tanto es así que los árboles no nos dejan ver el bosque. Toda esta parrafada inicial tiene por objeto resituar este blog para aquellos que lo siguen: no es un lugar de debate, ni tampoco es un foro de intercambio de ideas, tan sólo pretendo ensanchar el horizonte para que cada uno, individualmente, interiorice y reflexione sobre asuntos de importancia social que por desgracia están viciados con el síndrome de falta de verdad. Dicho a la pata llana: trato de explicar sin tratar de convencer. No es mi intención establecer, como propias, teorías macroeconómicas ni instaurar un templo de conspiración que el título del blog Ataque al Poder puede dar a entender. Estoy convencido, sino nos espabilamos, que el poder económico se nos come con patatas fritas. Hace unos años cuando trataba de decir que vine el lobo, no era el momento ya que la bonanza disimulaba la amenaza. Ahora las cosas han cambiado y se percibe que el lobo ruge y muestra los dientes reclamando lo suyo por encima de todo.

A pesar de lo expuesto no quisiera escurrir el bulto sobre algunos comentarios y e-mails recibidos que, en distintos tonos, disienten parcial o radicalmente sobre la trilogía de los posts dedicados a la deuda. Desconocía que sobre este aspecto existiera una controversia, tengo que decir que cuando tome la decisión de poner en marcha un blog  conocía su existencia de oídas, nunca entre en uno. Tenía en mi cabeza como lo iba a estructurar y como pretendía comunicarme, si coincidía con los demás bien, sino todavía mejor. A toro pasado, he hecho ciertas visitas con sorpresa incluida: Algunos de los blog son cien veces mejores de lo que podía imaginar, la lista seria larga. No obstante, hay para todos los gustos, he podido comprobar que quienes sostienen que “el dinero es deuda” son conspiranoicos, queda claro que somos, ya que me incluyo, conspiradores paranoicos de una teoría que pretende embrutecer las mentes de la buena gente. Para más detalles, nunca he pertenecido a ninguna organización que no fuera yo mismo. Aclarado este extremo; entro de lleno en la matización que levanta controversia, se refiere a que no todo el dinero que circula es deuda ya que la masa monetaria es mayor que el dinero que se debe. En teoría es cierto, pero siempre en teoría y si se tuviera que explicar con todos los matices todavía lo estaría explicando por el primer capítulo del primer tomo. De lo que se trata, es de poder explicar la complejidad del sistema económico que nos afecta de una forma simplificada para que todo el mundo lo pueda entender. Prueba de ello es la explicación de lo que es la inflación en seis líneas, por lo que me permito volver sobre el texto:

“Parece evidente que si el banco central pone en circulación un volumen mayor de dinero que los bienes que se han producido los precios suben. Pongamos un ejemplo extremo: en el mundo mundial sólo hay 3 coches y circula una base monetaria de 300, se puede decir que cada coche tiene un valor de 100. Se fabrica 1 más con un total de 4, pero el banco central emite 200 por lo que circula una base monetaria de 500. Ahora 500/4 es 125 el valor de cada coche y no 100, se ha producido una inflación del 25%”. Esto es una explicación super concentrada pero entendible de la inflación ¿No es así? Continuemos, esas 100 unidades de más, respecto a los bienes producidos, emitidas por el Banco Central Europeo se las adjudica a un banco como deuda y siguiendo la cadena se propaga a través de deudores que uno se lo debe a otro. En mi opinión, ¿Por qué no acierta el BCE en la cuantificación de la emisión de moneda? Por la sencilla razón de que oficialmente no existen los paraísos fiscales como depositarios de dinero por lo que me refiero nuevamente al texto publicado “¿Cómo entonces el Banco Central Europeo ajusta la base monetaria en circulación? No puede haber otra respuesta: a voleo. Sabe perfectamente que hay billones de euros, dólares y las divisas que se quieran, fuera del balance contable de los bancos, las grandes empresas y multinacionales, por lo tanto fuera del sistema refugiados en los paraísos fiscales, y así no hay forma de ajustar masa monetaria que valga. Para cuadrar sus números lo hace en base de la información contable de los bancos que se parece lo que un huevo a una castaña con la triste realidad”.

Nadie sabe el dinero refugiado en los paraísos fiscales que en los últimos años se ha desmadrado y es causa del desequilibrio de todo el sistema –cuando toque, lo antes posible hablaré de este tema. Garantizado que te vas a caer de culo-. Hace unos días el BCE emitió casi 500.000 millones de euros que absorbió la banca europea sin que llegue un triste euro al crédito. Un país sin crédito esta muerto. ¿Dónde esta ese dinero, o una parte de el? La respuesta no puede ser otra: fuera del sistema. Así todo, queda en el aire que la masa monetaria es mayor que lo que se debe. Lo que desvirtuaría, lo dicho, que todo el dinero que circula es deuda. Quisiera explicarlo con un ejemplo: compras una casa que supuestamente el BCE la reconoce como un bien producido que tiene un valor añadido al terreno en el que está construida, los tochos, el cemento, la vigas, y todos los materiales que al ensamblarlos adquieren un valor superior. Como no tienes el dinero a tocateja el banco te da un préstamo con la garantía hipotecaria de la casa. El dinero que recibe el promotor o constructor de la casa sirve para pagar el solar, los materiales, la mano de obra y su beneficio que puede ser el que sea. Ahora le debes el dinero al banco y se lo vas pagando mes a mes. Llega un momento que se lo pagas todo al banco y no debes nada. Ahora podemos decir que el dinero esta enterrado en la casa. Esta era, al fin y al cabo, la finalidad de la emisión de dinero: la creación de valor. Con el esfuerzo de tu trabajo donde antes era un solar ahora es una casa, tu dinero lo ha hecho posible.

Si continuo con la historia de la casa el asunto cosa se va a complicar ya que el nominal que te prestó el banco se ha tenido que añadir los intereses que con los años sube un pastón, por lo tanto, para el pago por este concepto también se tuvo que emitir moneda, de seguir por este camino la cosa se va enmarañando. Antes de continuar un paréntesis, es evidente que el dinero que tienen los bancos enterrados en pisos, casas, naves industriales, urbanizaciones enteras y solares que han llegado a sus manos como dación en pago de los préstamos otorgados a los promotores, para evitar la quiebra del banco, es dinero enterrado que no ha vuelto al circuito. Esta ruptura de la circulación de dinero se debe al trompazo morrocotudo de ir a cochocientos por hora en velocidad supersónica desvinculando el bien producido: la casa por bonos y cédulas hipotecarias que tan sólo tienen el nombre y nada que ver con un bien inmueble. La burbuja inmobiliaria no es más que una burbuja de deuda acumulada por los bancos pero que resulta más fácil acusar a otros de sus monumentales pifias. De ahí surge el hechizo de la burbuja inmobiliaria. Para crecer, los bancos, necesitaban aparentar que detrás de una cédula hipotecaria existía un bien trabado con garantía hipotecaria. Una mentira difundida que no ha tenido replica ya que de existir los llevaría a la cárcel. He dejado en negrita la dación en pago para significar que los bancos han aceptado esta forma de pago y liquidación a las empresas para recordar que a los particulares no se le admite. Muchas gracias señor gobierno, el personal que se joda.

Vuelvo sobre lo anterior. No todo lo que se produce perdura, un viaje en tren que hiciste la semana pasada formará parte del Producto Interior Bruto (PIB) pero como bien no perdura, el café con leche del desayuno de esta mañana ya no existe y para que seguir. Creo que es mejor que te quedes con la copla de que todo el dinero que se emite es deuda ya que se le adjudica a un deudor. Aun en el supuesto, que la masa monetaria es mayor que lo que se debe esto no priva que se pueda aplicar el clásico argumento del reparto fruto de la estadística: de los 4 coches fabricados en los párrafos anteriores si somos tú y yo, nos da una media de 2 coches, pero la triste realidad es que tú tienes 4 y yo ninguno. Con la masa monetaria pasa lo mismo, los acreedores han acaparado la mayor parte de esta masa como derecho de cobro, la otra parte, el deudor, ya no tiene capacidad de devolución y es del todo imposible apagar el fuego con gasolina emitiendo más dinero que genera más deuda. Entonces sólo queda recortar los gastos entrando a saco en los presupuestos nacionales. En conclusión: aun que exista una masa monetaria mayor a lo que se debe, la mayor parte de esta masa está en manos de los acreedores: per capita me correspondían dos coches pero resulta que voy a pie ya que no tengo ninguno.
Los dos conejos
Tomás de Iriarte (1750-1791) ha pasado a la historia por sus fábulas. Esta es una de ellas que viene como anillo al dedo, dice así: Por entre unas matas, seguido de perros, no diré corría, volaba un conejo. De su madriguera salió un compañero y le dijo: “Tente, amigo, ¿qué es esto?” “¿Qué ha de ser?”, responde; “sin aliento llego…; dos pícaros galgos me vienen siguiendo”. “Sí -replica el otro- “por allí los veo, pero no son galgos”. “¿Pues qué son?” “Podencos.” “¿Qué? ¿podencos dices? Sí, como mi abuelo. Galgos y muy galgos; bien vistos los tengo.” “Son podencos, vaya, que no entiendes de eso.” ”Son galgos, te digo.” “Digo que podencos.” En esta disputa llegando los perros, pillan descuidados a mis dos conejos. Los que por cuestiones de poco momento dejan lo que importa, llévense este ejemplo.

Mientras discutimos si son galgos o podencos los perros ya los tenemos encima ¿Es inteligente seguir con la polémica? No, no lleva a ningún sitio. Creo, con convicción,  que es mucho mejor establecer una actitud beligerante con lo que nos viene encima que discutir dimes y diretes. Pero como siempre surge la pregunta del millón: ¿Qué hacer? A bote pronto, parece que lo más adecuado es cabrearse y protestar. Para exponer lo que pienso al respecto me quisiera referir a un personaje que en sus libros parece carca pero no obstante ha seducido a millones de personas, entre ellas a mí, se trata de Dale Carnegie. Cuando leí Como ganar amigos e influir sobre las personas, me quedé con la sugerencia de cómo puede ser más efectiva un reclamación. Carnegie exponía que se reclama haciendo un mal uso de la comunicación: se incentiva el daño, molestia, desagrado o incomodidad sin rematar la compensación. Es decir, lo efectivo sería: me han ocasionado una molestia y quiero esta compensación. Bien, ahora ya es cosecha mía, para reclamar es absolutamente necesario conocer el mal que se nos causa para establecer una compensación adecuada. En la situación actual, y lo que a partir del mes de febrero nos espera, es absolutamente necesario conocer el daño que socialmente se nos causa para tomar medida de la reclamación. Ahí mi esfuerzo por difundir que existe una respuesta efectiva si se conoce que no vamos de paseo sino que disimuladamente se nos lleva como ovejas al redil. Atentos a lo que viene a continuación: los ingresos de Hacienda se desmoronan, es una constatación. Sin crédito y sin ingresos públicos, el Estado tal como lo conocemos, con todo el respecto, se va al carajo.

Para terminar quiero agradecer, de todo corazón, a aquellos que me dan ánimos para seguir, a todos ellos quiero darles un trabajo. Cuando pensé en montar este blog mi preocupación no estaba en lo que tenía que decir y como expresarlo, mi inquietud se centraba en hacerme oír. La red es un océano y me consideraba a la deriva y fue entonces que se me ocurrió, a modo de promoción, un antiinflamatorio cerebral que he dejado en la barra del blog: Nuevo Elixir. Pruébalo y si lo consideras, lo puedes remitir en un copiar/pegar a tus conocidos con el ruego que lo difundan. No lo hagas por mí, hazlo por los millones de parados para que algún día encuentren acomodo en un mural de Diego Ribera. Para acabar, el anuncio de los tres próximos posts que dejo sus títulos al píe. Después de esta serie creo que será más inteligible lo que puedo explicar.

Golpe de Estado programado a seis meses (1)
No estallamos por desconocimiento de la situación (2)
¿Necesitamos los partidos políticos tal como los conocemos? (y 3)

 

Mientras tanto os dejo con Her director de la oficina bancaria de la esquina, que también está instruido, adecuadamente, sobre el polémico asunto de la deuda.

Acerca de ataquealpoder

Periodista y escritor.
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5 respuestas a ¿Galgos o podencos? ¿Tú que dices?

  1. Jordi dijo:

    Gràcies per la teva beligerancia, constancia i empeny.
    Felicidades y muchos animos para continuar con la labor de ayudadar a que tomemos conciencia de la que se nos viene encima…
    Adelante…
    Jordi

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  2. Guillermo dijo:

    Josep Manuel, continuaré siguiéndote. De momento aún podemos pensar individualmente con total libertad pese a quien pese. Adjunto unos diálogos que me llegaron via e-mail
    */Diálogo entre Colbert y Mazarino:/*

    */Acerca del Estado y la gente, durante el reinado de Luís XIV de
    Francia, el ‘Rey Sol’/**/:/*

    *

    Colbert**: Para conseguir dinero, hay un momento en que, engañar [al
    contribuyente] ya no es posible.* *Me gustaría, Señor Superintendente,
    que me explicara cómo es posible*

    *
    continuar gastando cuando ya se está endeudado hasta al cuello…*

    *Mazarino**: Si se es un simple mortal, claro está, cuando se está
    cubierto de deudas, se va a parar a la prisión. Pero el Estado…!!
    cuando se habla del Estado, eso ya es distinto!!*

    *No se puede mandar el Estado a prisión… Por tanto, el Estado puede
    continuar endeudándose. Todos los Estados lo hacen!**

    Colbert**: Ah sí? Usted piensa eso?* *Con todo, precisamos de dinero. Y
    cómo hemos de obtenerlo si ya creamos todos los impuestos imaginables?**

    Mazarino**: Se crean otros.**

    Colbert**: Pero ya no podemos lanzar más impuestos sobre los pobres.**

    Mazarino**: Es cierto, eso ya no es posible.**

    Colbert**: Entonces, ¿sobre los ricos?**

    Mazarino**: Sobre los ricos tampoco. Ellos no gastarían más y un rico
    que no gasta, no deja vivir a centenares de pobres. Un rico que gasta, sí.**

    Colbert**: Entonces cómo hemos de hacer?**

    Mazarino**: Colbert, tú piensas como un queso de Gruyere o como el
    orinal de un enfermo!!.* *Hay una cantidad enorme de gente entre los
    ricos y los pobres!!* *Son todos aquellos que trabajan soñando en llegar
    algún día a enriquecerse y temiendo llegar a pobres.* *Es a esos a los
    que debemos gravar con más impuestos…, cada vez más…, siempre más! A
    esos, **_cuanto más les quitemos, más trabajarán para compensar lo que
    les quitamos¡¡_. Son una reserva inagotable!!.*

    ————————-
    */Y hoy, cuatro siglos después…
    el diálogo está vigente./*

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  3. Pingback: Yo no me trago la deuda. « conocimiento y libre albedrío

  4. Manuel Donaire dijo:

    Una empresa que ha comprado una deuda al banco santander me reclama uns deuda de hace 21 años
    Esa deuds s vez era de banesto.me esran llamando todss lss semanas desde hace 2 meses amenszandome con llevarme sl juzgsdo .que debo de hacer

    Me gusta

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