Si el aumento de tu sueldo depende del IPC averigua como te engañan.


 

 

El Índice de Precios al Consumo, el IPC, tiene más agua que vino. Este índice no representa ni por mucho el fiel reflejo de la evolución de los precios. La base sobre la que se sostiene el IPC, el índice ponderado, no representa la distribución real del coste que soportan los españoles. Adulterado ya en su base, el IPC es más virtual que real. La concentración empresarial está descargando su hostilidad sobre los precios, sobre todo en aquellos en los que los consumidores están cautivos. Los precios suben, los beneficios de las grandes empresas continúan al alza como si nada estuviera ocurriendo, y los salarios de millones de trabajadores no se han visto, ni se verán, tan siquiera aumentados al nivel de un IPC adulterado que no refleja la realidad del aumento de la carestía de vida.

Para poder establecer las variaciones de los precios bajo un mismo índice (el IPC), es preciso referenciar en una relación (el índice ponderado), los bienes y servicios que los ciudadanos consumen, llamado en forma de metáfora “la cesta de la compra”. Una vez establecido los artículos que contiene la “cesta de la compra”, se le asigna a cada uno de estos artículos una distribución supuesta por cada 1.000 euros de gasto. De esta forma, las variaciones de precios de estos artículos quedan vinculados a una sola referencia. Dicho de otra manera, un supuesto “mileurista” tiene asignada una distribución de sus gastos en 12 capítulos que contienen los bienes y servicios que consumen los españoles. La madre del cordero, está precisamente en la asignación ponderada que se da a cada uno de los artículos que integran la “cesta de la compra”. Es un hazme reír que nadie se lo puede creer.

El asunto tiene todavía más calado y no se detiene en las risotadas que desprende el índice ponderado. El anterior índice, para entendernos le podemos llamar lista, contenía 471 artículos distribuidos entre ocho capítulos y se había puesto en marcha en 1992. El ahora vigente, base 2006 desde el año 2007, contiene 491 artículos distribuidos en 12 capítulos antes citados. Todo parece, a simple vista, que hemos ido a mejor, pues no, es una engañifa a pesar de la trasparencia que la administración del Estado hace gala, en un despliegue sin precedentes, en Internet. En la web del Instituto Nacional de Estadística, en el apartado de “Metodología General” se extiende por páginas y páginas con profusión de formulas matemáticas y gran parafernalia, pero, y este si es un pero sibilino, han dejado de incluir la ponderación de artículo por artículo y se detienen en la agrupación por capítulos. De esta omisión, intencionada, equivalente al consabido muerto el perro muerta la rabia todo queda en un acto de fe. Con el antiguo índice vigente hasta 2001 cualquiera, y me refiero a un sindicato, una asociación de consumidores o incluso un medio de comunicación podía calcular, de una forma pedestre y burda, el resultado final que no se escaparía mucho de la realidad. A buen seguro, al gobierno de turno no le interesa que pueda existir esta posibilidad y cierra a cal y canto la puerta de la cocina. Todo queda en un dato adulterado que la mano mágica del gobierno de turno sacará de la chistera y servirá para consumar el engaño y el aumento de tu sueldo.

La encerrona del Gobierno

Lo aquí descrito nada tiene que ver con ninguna teoría de la conspiración, no obstante existe, sin ninguna duda, una trastienda del Estado donde se manipula la información que llega a la sociedad. En este blog tienes la ocasión de percatarte de ello y para muestra un botón: la manipulación que se hace del IPC, Índice de Precios al Consumo. Una broma de mal gusto que abusando de la ignorancia de la ciudadanía permite una sujeción de los salarios mientras los precios de la cesta de la compra y los servicios básicos no paran de subir. El Instituto Nacional de Estadística, responsable de la elaboración de este índice, informó el 12 de febrero de 2007 a través de una nota de prensa de los cambios introducidos en la metodología para el cálculo del IPC. Esta nota, se supone redactada por periodistas en plantilla, ensalza en la metodología de los partes de guerra donde todo son victorias y ninguna derrota. La nota de prensa, en cuanto llega a los medios de comunicación extractan lo que les parece más interesante y a correr en un Viva la Virgen. Nadie se molesta en averiguar si esta nota de prensa es toxica para la ciudadanía. Pues resulta que si lo es, y mucho. Los cambios introducidos, con la burda escusa de mejorar la operatividad del índice, hurtan a los ciudadanos la información, antes facilitada, que permitía ver como se cocinaban los números. No es de extrañar que el cocinero este preocupado de que el guiso se le queme por lo caro que resulta tener que subir las pensiones, e infinidad de convenios colectivos que están ligados al buen fin del potaje.

Para averiguar los cambios en el menú empecemos por el principio. La nota de prensa se refería al documento titulado:

Índice de Precios al Consumo – Base 2006  Metodología

El primer párrafo de la Introducción dice así:

La operación del cambio de Sistema del Índice de Precios de Consumo (IPC) consiste, fundamentalmente, en revisar y actualizar cada uno de sus componentes y determinar las mejores opciones para conseguir un indicador representativo y preciso que se adapte a las tendencias de la economía. Hasta la entrada en vigor de la base 2001, el IPC basaba su cálculo en lo que se denomina sistema de base fija, cuya principal característica es que tanto la composición de la cesta de la compra como sus ponderaciones se mantienen inalterables a lo largo del tiempo que dura la base. Los cambios de base se llevaban a cabo cada ocho o nueve años, debido a que ésa era la periodicidad de la Encuesta Básica de Presupuestos Familiares (EBPF), la fuente utilizada para la elaboración de las ponderaciones y de la cesta de la compra. Por ello, la única forma de poder recoger los cambios en el comportamiento de los consumidores y que el IPC se adaptara a estas tendencias, era esperar hasta el siguiente cambio de base. Evidentemente, en algunos casos el plazo de tiempo era excesivamente largo.

 Este documento se extiende por 74 páginas plagado de florituras y formulas matemáticas, pero lo relevante se encuentra de entrada en el primer párrafo. Así, como de pasada se le da la vuelta al calcetín (aquí en texto en negrita): donde el cambio radical consiste en la composición de la cesta de la compra como sus ponderaciones dejan de ser fijas. El mangoneo esta en las ponderaciones. Lo voy a explicar para que quede claro. Los euros que el “mileurista” gastaba en cada uno de los artículos y en los bienes y servicios que presumiblemente se le asignaba en la ponderación en el cambio de metodología es sustituida por datos facilitados por una encuesta que ellos mismos cocinan y que los resultados no se dan a conocer. Tan sólo informan que los 1.000 euros están repartidos en 12 grupos, por ejemplo (extraída de la tabla adjunta) Alimentos y bebidas no alcohólicas: 220,55 euros, sin ningún detalle de los artículos que contiene este grupo. Entonces, todo queda en un acto de fe con datos que solo ellos disponen.

  • Base 2006                                  Año 2007
  • Alimentos y bebidas no alcohólic    220,556
  • Bebidas alcohólicas y tabaco             28,229
  • Vestido y calzado                                  90,280
  • Vivienda                                                103,607
  • Menaje                                                    61,520
  • Medicina                                                 28,259              
  • Transporte                                            148,879
  • Comunicaciones                                     35,845
  • Ocio y cultura                                         71,089
  • Enseñanza                                               16,027
  • Hoteles, cafés y restaurantes             115,477
  • Otros bienes y servicios                       80,230
  •                                         TOTAL 1.000,000

 A continuación entraré en detalles, pero para hacer boca y entrar en el mejunje  del asunto tan sólo una observación de la distribución de gastos del pobre “mileurista” en la Base de 2006 en el grupo de Vivienda, se le asignan 103,60 euros. ¿Quieres saber que malabares tiene que hacer nuestro desafortunado que gana mil euros? Pues, con esta asignación de 103,60 euros tiene que hacer frente, agárrate que viene curva, al alquiler de la vivienda, a los materiales para la conservación de la casa, así como pintura, reparaciones y otras cosas más. También podrá pagar el agua, el gas, la electricidad y se supone que aún le sobra para pagar los impuestos municipales de recogida de basuras, alcantarillado y otros.

Afortunadamente conservo las ponderaciones de los artículos en Base 1992 que han desaparecido de la web del Instituto Nacional de Estadística. Al margen izquierdo de este texto tienes la relación de Artículos que contiene “la cesta de la compra” hurtada a los ciudadanos de este país de fabula. La tienes a la vista, tu mismo puedes comprobar la asignación que se da a cada uno de los artículos en una serie de bienes y servicios que una familia demanda. Los países integrantes de la Unión Económica y Monetaria –UEM-, se vieron obligados a tener que homogenizar sus IPC nacionales con el IPCA, Índice de Precios del Consumo Armonizado. Este nuevo índice consideró los aspectos geográficos, por ejemplo el consumo de calefacción, así como los demográficos. Pero para lo que aquí se quiere decir, basta con exponer que el maravilloso índice del IPC mide la inflación. Veamos lo preciso que es este indicador en el que trabajan miles de funcionarios por toda Europa.

  • Base 1992
  • Alimentación, bebidas y tabacos    293,61                       
  • Vestido y calzado                                 114,79
  • Vivienda                                                 102,80
  • Menaje y servicio para el hogar         66,84
  • Medicina  y conservación salud         31,26
  • Transporte y comunicaciones          165,42
  • Esparcimiento y Cultura                      72,67
  • Otros bienes y servicios                    152,61
  •                                        TOTAL 1.000,00

Los artículos que contiene “la cesta de la compra” están divididos por capítulos, como “Alimentos, Bebidas y Tabacos”, que se le adjudica un índice ponderado de 293,60 euros por cada 1.000 de gasto familiar. Dentro de este capítulo cada uno de los artículos tiene referido un índice, la Leche liquida 16,30 euros por cada 1.000 de gasto. Y así, al capítulo “Vestido y Calzado” que se le adjudica 114,79 euros por cada 1.000. Dentro de este capítulo, al Calzado de mujer se le adjudican 7,84 euros por cada 1.000. Ahora veamos como funciona, por ejemplo, si la Leche liquida sube un 80% y su índice ponderado es 16,30 euros (el 80% de 16,30) es 13.04/1.000 = 0,013. Es lo que hubiera subido el IPC si los demás artículos hubieran    permanecidos estables. Siguiendo con el ejemplo, el Calzado de mujer sube un 50% y su índice ponderado es 7.84 (euros por cada 1.000) resultara 3.92/1.000=0,003. Si sólo hubieran registrado aumentos de precio la Leche liquida (0,013) y el Calzado de mujer (0,003), se sumarian con un igual de 0,016: esto es lo que hubiera subido el IPC.

Lo hasta aquí expuesto explica rudimentariamente como funciona el índice, pero estábamos interesados en conocer la fiabilidad con la que trabajan los sesudos funcionarios de alto rango. Hay dos pilares, a) que los artículos de la “cesta” correspondan a las asignaciones al índice ponderado con las necesidades medias de una familia, y b) que el incremento o decremento de los precios en los mercados, en las tiendas … en los lugares de venta se ajusten a la realidad. Demos por bueno que no les falla la vista a quienes apuntan los precios y concentrémonos en a) que es como están repartidos los gastos. Agárrese que viene curva. Dicen, que en Vivienda en Propiedad se gasta 16,72 euros por cada 1.000 que viene a ser prácticamente lo mismo que en Leche fresca. Pero sin ir más lejos, dicen que en Servicios Financieros nos gastamos 12 céntimos de euro por cada mil. No hay error tipográfico son 0,12 de cada 1.000 euros. Esto es tanto como decir cero. Las comisiones bancarias, los cargos de toda índole, los intereses de los préstamos hipotecarios, y de créditos no están incluidos en la lista de artículos del IPC. ¿Puede tener alguna credibilidad política cuando el dichoso índice es el referente para equilibrar el poder adquisitivo de los salarios?

En vivienda en alquiler dicen que nos gastamos 12,52 euros por cada 1.000. ¿Los “mileuristas” pueden encontrar vivienda en alquiler por 12,52 euros que es lo que cuestan dos entradas para un cine?. Es un disparate, pero al menos hay una consignación de gasto. Lo irracional es que alquilar dinero no tenga consignación alguna. Es lo equivalente a muerto el perro muerta la rabia. El criterio de los que manejan estos asuntos no acaba de explicar por qué nos gastamos en mantequilla diez veces más que en el pago de intereses y comisiones bancarias. Todo lo más que se puede conseguir de los altos funcionarios adscritos al tema es que la compra de una vivienda es una inversión y no un gasto. (Por esta razón tan esquiva se suprimió en la nueva composición de la “cesta de la compra” en 2006). Resulta que la vivienda no es un lujo sino una necesitad, y parece sensato que forme parte de los artículos de la “cesta de la compra”. La cuota total de una hipoteca tiene dos ingredientes: el pago de una fracción del capital nominal prestado y los intereses que el capital pendiente de pagar generan. Para ser congruentes a esta parte de la cuota que afecta el coste de alquilar dinero se le tendría que asignar un índice ponderado.

Toda esta incongruencia, y mucha más, contenida en la ponderación de la “cesta de la compra” contrasta con el masaje cerebral que pretende despachar el Instituto Nacional de Estadística en su documento de Metodología, antes citado, en el que se esfuerzan en dar razón de lo minucioso y preciso de su trabajo con el fin de proporcionar a todos los españoles la medición que han tenido los precios. Todo es una parafernalia de ostentación que pretende ocultar el resultado final camuflando una precisión relojera para ocultar la verdad de la dichosa “cesta de la compra”. Visto lo visto, no hay lugar a duda de que el cocinero esta empeñado en que el guiso salga a su gusto y conveniencia. Para fijar la atención en la precisión relojera con la que trabajan estos funcionarios conviene remitirse al documento de Metodología cuando se refiere al marginal tema del precio de las lavadoras. Tu mismo te percatas:

Lavadoras

Una de las particularidades de este método, es el gran volumen de información que precisa para su correcta aplicación. Por ello, los trabajos previos consisten en la recopilación de la información necesaria para poder ajustar el modelo.

En el caso de las lavadoras, se obtuvo información de más de 200 modelos y de 20 variables (características) de cada uno de ellos. La recogida de esta información se realizó a través de Internet, ya que la muestra de lavadoras utilizada habitualmente en el IPC, no disponía del detalle necesario para obtener un modelo de regresión. De entre los modelos probados, los mejores resultados los ofreció un modelo semilogarítmico (logaritmo del precio), en el que destacaban las siguientes variables explicativas: revoluciones por minuto, marca, carga superior y display digital; y que tenía un R2 ajustado de 0,90.

Por ocupación de espacio lo dejamos aquí, ya que el asunto de las lavadoras todavía sigue y sigue.

La continuada manipulación del IPC ha tenido, y tiene, consecuencias desastrosas para la población que depende de un salario o también de los pensionistas que ven como se encarece la vida ante sus ojos para luego oír del gobierno de turno que los precios, prácticamente, permanecen estables. Una mentira que ya nadie se cree. Tanto ha ido el cántaro a la fuente repitiendo la misma cantinela que la España de pandereta tiene la más injusta distribución de renta y riqueza de toda Europa. El nivel de explotación de los asalariados después de la Transición, ha llegado a extremos absolutamente intolerables. La Agencia Tributaria acaba de publicar los datos más recientes sobre la situación del mercado laboral, que muestran el reparto salarial más injusto de la Historia de España. 10,4 millones de personas, el 71% del total si exceptuamos a los empleados públicos, ganan menos de 800 euros como media. No acaba aquí la cosa, más de la mitad (5,6 millones) percibe menos del salario mínimo interprofesional (520 euros), lo que significa que no tienen trabajo todo el año. ¿Se puede vivir con este nivel de renta?. No sé como tienen la desvergüenza de pedir congelaciones salariales y una urgente reforma del mercado laboral para salir de la crisis.

Me propongo en este blog tirar de la manta, con bordados de oro, de la injusticia social que esquizofrénicos de la política y el poder económico pretenden conducir a la ciudadanía a los pies de los caballos por el camino de la ignorancia. Sigue este blog y te aseguro que dejaras de ser cordero.

 

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Acerca de ataquealpoder

Periodista y escritor.
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8 respuestas a Si el aumento de tu sueldo depende del IPC averigua como te engañan.

  1. Faraldisco dijo:

    genial el blog, muchas felicidades por la exposicion sobre el ipc

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  2. maria dijo:

    gracias por la informacion,muy util, la pasare a Letrados concienciados y a la gente afectada por abusos de bancos.que Dios te bendiga

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  3. Josep dijo:

    Me quito el sombrero, la 1ª vez que encuentro una explicación veraz e independiente del tema IPC, era cosa que ya intuía pero no conocía tan al detalle como ahora gracias a usted. Mi más sincera felicitación.

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  4. Alonso dijo:

    Que exagerado tambien esta ese, el IPC no tiene como objectivo de refletar la perfecta realidad sino una aproximacion el IPC es criticable y su objetivo principal es reflejar una acercacion es solamente un inidice indicativo. Despues que sea un instrumento politico es otra cosa. Tener en cuenta que los economistas suelen utilizar el IPC como indice aproximativo ya que hasta en los libros de economia esta consagrado un parte de critica al IPC.

    Pero bueno el articulo me gusto mucho igual,:P

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  5. enrique fustgueras guillén dijo:

    MI COMENTARIO, PARA NO REPETIRLO ESTÁ EN “LA OPORTUNIDAD DE ORO”.- AFCTUOSOS SALUDOS.- €nrique.-

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